Proyecto 03
Una lectura distinta dentro de la serie: qué pasa cuando el trabajo de soporte se vuelve parte del archivo visual.
Este caso no arranca con una cámara ni con una rodada. Arranca con una pantalla llena de tickets, mensajes y solicitudes que se acumulan mientras el resto del colectivo está en la calle. La idea fue ordenar ese caos para que el equipo pudiera responder más rápido y, de paso, dejar registro de cómo se trabaja por dentro.
Rediseñamos el panel interno de soporte. En lugar de una lista interminable, cada solicitud ahora muestra contexto: qué proyecto la originó, qué materiales se pidieron y en qué etapa del flujo está. También se añadió una vista semanal que agrupa las tareas por día, pensada para las jornadas donde hay rodada, sesión de retratos y edición al mismo tiempo.
El cambio fue más de estructura que de estética. Se eliminaron campos que nadie usaba, se unificaron las etiquetas por tipo de trabajo y se dejó un espacio para notas rápidas, como el nombre de la persona que pidió la impresión o el spot donde se hizo la toma. El equipo dejó de adivinar y empezó a resolver con lo que tenía enfrente.
El panel dejó de ser un pendiente y se volvió una herramienta que se usa todos los días. Las solicitudes se responden más rápido, hay menos correos cruzados y el flujo de trabajo se siente más claro. No es un cambio visible desde afuera, pero se nota en cómo se organiza el equipo cuando hay que sacar una exposición o una serie completa.
Seasonal Booking Workflow
Cuando organizamos rodadas y sesiones de retrato abiertas, el calendario no se comporta como una hoja de cálculo. Este proyecto ordenó el proceso sin quitarle lo espontáneo a la escena.
Las reservas llegaban por mensaje directo, se anotaban en libretas y se confirmaban de memoria. Entre rodadas, exposiciones y sesiones de retrato, algo se perdía: fechas cruzadas, spots dobles, gente que se quedaba fuera por falta de aviso.
El objetivo no era digitalizar todo, sino tener un solo lugar donde el equipo y la comunidad supieran qué viene y qué se necesita.
Definimos tres tipos de reserva: rodada abierta, sesión de retrato y préstamo de espacio para expo. Cada una tiene su propio flujo y sus límites.
Menos mensajes perdidos
Cada solicitud queda registrada con nombre, fecha y spot. Si algo se cancela, se libera el cupo y se avisa a la lista de espera.
Criterios claros
Sabemos qué pedirle a cada persona: tabla, casco si es menor de edad, y confirmación de que conoce el spot. Nada de sorpresas el día del evento.
Archivo que sirve
El registro de reservas alimenta el archivo visual: sabemos qué sesiones se hicieron, en qué colonia y con quién. Eso ayuda a planear las siguientes.
No construimos una app, no pedimos pagos anticipados y no eliminamos el mensaje directo como vía de contacto. El flujo convive con la forma en que la comunidad ya se comunica.
El resultado es un proceso que se puede explicar en una conversación y que no requiere manual de usuario. Si alguien quiere organizar algo, sabe a quién escribir y qué información dar.